La inmigración española se produce con la llegada de los primeros
conquistadores y soldados españoles al antiguo Imperio Inca,
estableciéndose el Virreynato del Perú, inmigran numerosos españoles
para administrarlo, conjuntamente con colonos españoles para poblar las
diversas circunscripciones del territorio, así mismo tenía el mayor
ejército español de todas las colonias españolas en América, cada
poblado de Perú virreinal tenía sus autoridades españolas y su población
española en sus centros urbanos como en las haciendas rurales, no se
sabe con exactitud cuantos españoles arribaron a Perú, según el censo de
1791 se contabilizaron alrededor 136 000
españoles y criollos que representaban el 12,63% del total de aquella
época.
Hoy en día se estima que el 20% de peruanos tienen mayoritariamente
sangre española, siendo muy importante los de ancestro vasco y por otro
lado la gran mayoría de la población tienen sangre española en
diferentes grados, aun cuando parte de ellos sean considerados mestizos
culturalmente. Al 2009 existen cerca de 7000 españoles de nacimiento
residiendo en Perú. Gran número de peruanos de ascendente español ocupan
cargos y actividades importantes en el quehacer nacional, parte se
hallan mezclados con la posterior migración relativa de europeos al
país, asimismo existen aún peruanos de sangre española cuasi pura
datados desde la época del virreinato y más aún desde los inicios del
mismo.
Los españoles junto a los italianos formaban la colonia europea más
numerosa, muchos se quedaron luego de Ayacucho y los rencores contra su
país comenzaron a ser olvidados. Algunos miembros del ejército realista
permanecieron en la sierra como propietarios de haciendas y vivían en
total tranquilidad. Lo que definitivamente vino a dar impulso a la
inmigración europea fue el despegue de la economía peruana a partir de
la década de 1840 con la exportación del guano y otras épocas de auge
económico. El auge de las actividades comerciales fue el principal
factor de atracción. La poca presencia de un sector social local para
activar el comercio generó una demanda que fue cubierta por los
migrantes europeos.
Como antecedentes de las políticas migratorias, el entonces presidente
de Perú, José de San Martín declara en 1821 el libre ingreso de
extranjeros dándoles libertad para iniciar industrias en el país. Luego
en 1823 constitucionalmente se declara naturalizados peruanos a todo
aquel extranjero que tuviera como mínimo 5 años viviendo en el Perú. En
1826, el entonces dictador de Perú, Simón Bolivar disminuye los años de
naturalización de extranjeros a 3; posteriormente el fugaz presidente
Salaverry decretaría que todo ciudadano del mundo sería peruano si pisa
el territorio y se inscribe en el Registro cívico. A pesar de todas
estas leyes los extranjeros en Perú seguían siendo pocos, sin embargo
las entradas se registraban de a pocos de forma espontánea, libre e
independientemente del estímulo del estado.
El impulso para el ingreso de extranjeros a Perú fue la explotación del
guano que propició una gran demanda comercial que fue cubierta por
colonos europeos. Se pueden distinguir dos tipos de colonos europeos,
los que ingresaron para el trabajo obrero y los que ingresaron como
parte de una élite comerciante. El primer grupo estuvo formado en su
mayoría por colonos italianos, españoles y portugueses que llegaron
desde zonas rurales; y el grupo de élite estuvo formado por ingleses,
franceses y alemanes que venían en representación de grandes empresas
europeas.
Según Giovanni Bonfiglio los peruanos que tienen algún directo
antepasado europeo no hispano de la migración de los siglos XIX y XX y
en menor medida los descendientes de europeos migrados del continente
americano podrían representar alrededor del 7% del total nacional, y
sumando a los descendientes de europeos no hispanos migrados antes del
siglo XIX y a los descendientes de europeos y estadounidenses migrados
en las últimas décadas, la población peruana descendiente de europeos no
hispanos directos e indirectos principalmente de origen italiano,
portugués,
francés,
alemán,
británico,
croata,
turco, estadounidense,
polaco, judío askenazi y
otros grupos menores podría estimarse en alrededor 2,7 millones de
personas, es decir aproximadamente un 9% del total nacional,
correspondiendo aproximadamente a descendientes de italianos en
alrededor de un 1.300.000, de portugueses 1.000.000, de franceses
230.000, de alemanes 180.000, de británicos 120.000, de croatas 80.000
entre las principales colectividades, más allá si una parte de este
grupo ya sean mestizos culturalmente y/o étnicamente. Los descendientes
de italianos y portugueses se hallan en todo el país, parte de los
descendientes de alemanes se hallan también en la selva central y norte.
Mientras que en Lima y principales centros urbanos del país se hallan en
mayor medida los descendientes de todo este segmento en general. Del
total de las migraciones se calcula que poco más del 90% se asentaron
definitivamente en territorio nacional, promedio mayor que la media
sudamericana que cifran en 60%.
Para saber más o contactar, consultar en el portal de telefonica:
http://paginasblancas.com.pe/resultados.asp?a=pb&ap=bahamonde&p=10.
Carlos Miranda
Loayza
Antropólogo
Daniel Abuhadba Rodrigues
Antropólogo
Fuente: Abuhadba Rodrigues, Daniel (2007); Monografía: «Origen de los
Apellidos en el Perú», Cusco, Perú, Fondo Editorial de la UNSAAC –
Publicación disponible en la Biblioteca Universitaria de la UNSAAC
(2007).